viernes, 25 de enero de 2008

American Gangster

Peliculón. Magnífica en todo. No le pondría ningún “pero”, ni siquiera en la duración, pues aunque tiene un metraje de aprox. 2 horas y media transcurren sin enterarte. Así da gusto ir al cine y sin duda se la recomendaré a cualquiera que me pregunte por ella pues no me puedo imaginar que a nadie le pudiera disgustar. Prueba de ello es que a pesar de haberla visto un sábado por la noche en hora punta los pesad@s de turno estaban tod@s calladit@s y atent@s, síntoma inequívoco del beneplácito de la platea. Asimismo destacar el gran guión que es, la calidad del rodaje y por supuesto la de las interpretaciones pues en esta ocasión no sólo son actores de renombre sino que además tenemos la suerte de ser de aquellos que saben actuar. En mi caso tengo la costumbre de comprar posteriormente las películas que más me han gustado y ninguna duda albergo respecto a la incorporación de esta historia gangsteril a mi DVDteca junto a la trilogía de “El Padrino”y “Érase una vez América”.

No obstante y como advertencia he de reconocer, por si acaso alguien se toma en serio lo que digo, que mi gusto no es infalible y prueba de ello ahí va una confesión reveladora: Me gusta “High School Musical”. Lo mismo que en las asociaciones de autoayuda no tengo más remedio que empezar diciendo: Hola, me llamo X y me gusta High School Musical. La veo y me causa placer pero tampoco sabría decir muy bien por qué. Es un auténtico pastelón musical con todos los tópicos que uno se pueda imaginar. Él es popular, ella nueva y marginada y como no el clásico “hoy te ignoro chata pero mañana te amo desenfrenadamente”, acompañándose la historia con toda una retahíla de canciones horteras y pegadizas sobre las tribulaciones amorosas de varios imberbes guays del paraguays. Una versión modernizada de Grease (o mejor dicho cuasiplagio), seguramente bastante peor y no apta para adultos con un mínimo de sentido común. En definitiva decir que no tiene nada a lo que uno se pueda agarrar para justificarse pero el caso es que… me gusta. Y no me importa decirlo porque al fin y al cabo es una de esas cosas que no se pueden reconocer públicamente pero que una vez descubierto el pastel pues ya está, dicho queda. Todavía no se va a la cárcel por eso, en el futuro ya veremos.