Peliculón. Magnífica en todo. No le pondría ningún “pero”, ni siquiera en la duración, pues aunque tiene un metraje de aprox. 2 horas y media transcurren sin enterarte. Así da gusto ir al cine y sin duda se la recomendaré a cualquiera que me pregunte por ella pues no me puedo imaginar que a nadie le pudiera disgustar. Prueba de ello es que a pesar de haberla visto un sábado por la noche en hora punta los pesad@s de turno estaban tod@s calladit@s y atent@s, síntoma inequívoco del beneplácito de la platea. Asimismo destacar el gran guión que es, la calidad del rodaje y por supuesto la de las interpretaciones pues en esta ocasión no sólo son actores de renombre sino que además tenemos la suerte de ser de aquellos que saben actuar. En mi caso tengo la costumbre de comprar posteriormente las películas que más me han gustado y ninguna duda albergo respecto a la incorporación de esta historia gangsteril a mi DVDteca junto a la trilogía de “El Padrino”y “Érase una vez América”.
No obstante y como advertencia he de reconocer, por si acaso alguien se toma en serio lo que digo, que mi gusto no es infalible y prueba de ello ahí va una confesión reveladora: Me gusta “High School Musical”. Lo mismo que en las asociaciones de autoayuda no tengo más remedio que empezar diciendo: Hola, me llamo X y me gusta High School Musical. La veo y me causa placer pero tampoco sabría decir muy bien por qué. Es un auténtico pastelón musical con todos los tópicos que uno se pueda imaginar. Él es popular, ella nueva y marginada y como no el clásico “hoy te ignoro chata pero mañana te amo desenfrenadamente”, acompañándose la historia con toda una retahíla de canciones horteras y pegadizas sobre las tribulaciones amorosas de varios imberbes guays del paraguays. Una versión modernizada de Grease (o mejor dicho cuasiplagio), seguramente bastante peor y no apta para adultos con un mínimo de sentido común. En definitiva decir que no tiene nada a lo que uno se pueda agarrar para justificarse pero el caso es que… me gusta. Y no me importa decirlo porque al fin y al cabo es una de esas cosas que no se pueden reconocer públicamente pero que una vez descubierto el pastel pues ya está, dicho queda. Todavía no se va a la cárcel por eso, en el futuro ya veremos.
4 comentarios:
Estimado bip, me cabrea que usted que es un personaje que habla con franqueza y confiesa sus pecados como el de high school musical, haya caido en la ridiculez del lenguaje no sexista para refirse a los pesados del cine con @ para incluir pesados y pesadas, es un lenguaje de movil o de político en campaña. Entrando en otras cosas y al margen de esas gilipolleces, me anima usted con esa encendida reseña a ver la película, me gustan las de gansters, pero no la ponían tan bien en los periódicos, solo me queda convencer a mi mujer y encontrar un canguro. Un saludo desde el otro lado de la pantalla
Amigo mío, agradezco mucho tu apreciación a pesar de estar en completo desacuerdo con ella y para defender mi postura alegaré los siguientes razonamientos:
1. El término “cabreo” hace referencia a enfado mayúsculo, malestar elevado del humor, actitud violenta y beligerante, lo cual no deja de llamarme la atención cuando lo que planteas no pasa de ser más que una simple utilización léxica. No me queda más remedio que entender, a partir de tu exaltación, que el problema planteado en el comentario encuentra su origen en ti y en la forma en que interpretas lo escrito. Donde tu ves “la ridiculez del lenguaje no sexista” yo veo una forma más correcta de designar a una concurrencia de personas de ambos sexos, sin más y sin menos trasfondo que ese. El lenguaje está sometido a variaciones y debe ser modificado a medida que las sociedades evolucionan, encontrándonos en la actualidad, entre otras muchas acepciones que también se modifican y respecto de las cuales nadie protesta, con un concepto de la mujer muy diferente del que existía hace no muchos años. Esto se refleja en innumerables factores sociales y como no, lejos de ser ridículo, se ha de reflejar también en la utilización de la lengua. Simplemente lo que se intenta es que las palabras se identifiquen con todos nosotros lo más exactamente posible, sin menospreciar a nadie ni llegar a extremos absurdos.
2. Por otra parte las palabras tienen un sentido y no va más allá del que viene reconocido por la RAE. Su significado es el que es y no tiene discusión. Ahora bien, existen vocablos y variaciones del léxico tradicional cuya utilización aún no ha sido reconocida, como es el caso de la @ para designar a ambos géneros. Es cierto que se puede observar su uso en numerosos sloganes políticos, siendo pionero en ello IU si mal no recuerdo, pero lo que sí puedo asegurar es que su uso no se circunscribe a dicho sector y al de los mensajes de móvil. Navegando por la Web puedes encontrar numerosos ejemplos de su utilización y en relación a infinitas cuestiones.
3. Personalmente da la casualidad de que no me gusta especialmente su uso (el de la @) pues habitualmente suelo escribir “pesados/as”, técnica que me gusta más, pero no por ello dejo de pensar que existen situaciones en las que podría resultar más exacto que el uso comúnmente admitido del masculino como forma plural y más práctico o comercial que otras formas correctas, sobre todo cuando se trata de campañas publicitarias, títulos o el negocio del marketing.
Para finalizar reconozco una vez más que mis opiniones están sujetas a crítica, que ni siquiera son inmutables pues hoy digo esto y mañana lo otro y que respecto de mucho de lo expuesto puedo estar equivocado, lo cual no sería raro. Sinceramente agradezco tu mensaje a pesar de no compartir la misma opinión. Por cierto, de verdad, American Gangster es un peliculón.
Me alegra entrar en debate con usted porque razona con argumentos sus decisiones. No obstante, insisto en mi argumentación, el lenguaje debe utilizarse con economía y rigor, no para satisfacer el afan de lo politicamente correcto o de lo que se considera "más adecuado por la sociedad". Creo y discrepo con usted, que esa utilización exagerada del femenino/masculino, se limita a los discursos políticos y a cuatro periodistas, no me parece que exista esa demanda o preocupación ni en los escritores ni en la gente de a pie. Si traspasamos al lenguaje oral la matización que usted pretende para el plural, resultaría completamente motivo de burla, "en este parque hay muchos niños/niñas", ahora a los niños los cuidan los abuelos/abuelas. SIento disentir, pero por otra parte para eso estan estos comentarios. Un saludo
Que pasa bip, estoy esperando como agua de mayo un nuevo post, que tal esquiando con la parentela, por aqui nada nuevo, estudiando estudiando y poco más. Un abrazo Miguel, por cierto a ver si me dejás el de Jimmy Corrigan e intercambiamos comics. Miguel
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